INTERIORISMO

El objetivo principal de la Decoración de Interiores es conseguir un espacio agradable y acogedor.
Muy importante trabajar con una idea decorativa previa al desarrollo del proyecto.El decorador debe conocer bien la idea del cliente, sus gustos, sus necesidades y sus objetivos.
Lo primero que hace un interiorista es observar el espacio, pues es fundamental adaptarnos a los elementos físicos de los que disponemos, hay que trabajar con las dimensiones y el volumen, teniendo en cuenta siempre las fuentes de luz natural. De todos ellos depende una buena elección y combinación del color, las texturas, la distribución y ubicación de muebles y objetos, el uso de artefactos de luz,etc.
Para poder definir usos y necesidades específicos hay que tener en cuenta la actividad a desarrollar en cada lugar y sus prioridades fundamentales. El decorador dispone de una amplia gama de elementos decorativos para crear diferentes efectos, cuyo conjunto debe armonizarse en un esquema coherente y agradable. Entre estos elementos decorativos se encuentran los puntos de luz, los colores, las telas, los acabados de los suelos y paredes, los accesorios y el mobiliario.
Y por último el decorador debe elaborar la idea decorativa del cliente integrando sus conclusiones con sus conocimientos. Formular ideas y aconsejar sobre el mejor diseño, funcional, adecuado y estético.